La imprudencia suele
preceder casi siempre a la calamidad.
Apiano de Alejandría
20%
de los accidentes automovilísticos en la ciudad del Distrito Federal son a
causa del mal uso del celular, ¿impresionante? México es uno de los países, más
imprudentes, afirmación que no se dice al aire, las estadísticas no nos
dejarían mentir, todo accidente en México es causado por una imprudencia muy
grande, nuestra apatía y perezosa facilidad de hacer las cosas ha llevado a
muchos, a perder una mano, un dedo, un ojo y hasta la vida.
Algunos
muy salsas podrían argumentar que
“somos ingeniosos”, es claro, pero ¿cuantos accidentes en empresas se han
suscitado por un trabajador que facilitó “ingeniosamente” su labor, llevando un
banco a una zona donde el espacio es reducido por maquinaria que implica ser
utilizada de pie?
El
mexicano es individualista, si se le advierte que contestar su celular cuando
maneja aumentará un 40% de riesgo su vida, pensará “ok es mi celular, mi auto, mi vida”, sin embargo no pensará en su
compatriota peatón, a quien también aumentará su riesgo de vida.
La
vida del conductor y peatón siempre se encuentra en riesgo, pero ¿que pasa si
nos preocupamos por ambos y prevenimos accidentes?, sin duda alguna, todos
estarían de acuerdo, pero ¿Qué hacer? ¿Cómo llamar al uso racional del celular
frente al volante? Actualmente nuestras leyes de transito han llegado a ser
modificadas para nuestros nuevos tiempos y encontramos que a pesar de que sean
cambios para nuestro bien, muchos automovilistas se molestan al ser multados
por no cincuenta, no treinta si no cuatrocientos a ochocientos pesos, por
utilizar indebidamente el celular en el auto y peligrar la vida de terceros.
Entonces
¿que hacer? La vida de todos peligra en las calles, del automovilista no hay
iniciativa por salvar su vida y si se le presiona se molesta, ¿dejarlo morir en
paz y con el celular en mano? Imprudente ¿no? Ya que nuestras leyes nos amparan
para salvar la vida del conductor y peatón, ahora es nuestro turno de actuar;
una iniciativa es creación de conciencia con la publicidad, publicidad objetiva
y fría, donde se muestre las consecuencias desastrosas de contestar el celular
y no utilizar manos libres; todo un bum publicitario en cines, internet y TV por
salvar nuestras vidas, multas más altas, por que bueno, el mexicano aprende a
la mala y a la mala debemos salvarle la vida. Las calamidades no tienen por qué
suceder, si uno previene y cuida a sus paisanos.